Espermidina: qué es y qué dice la investigación
¿Qué es la espermidina? La espermidina es una poliamina presente de forma natural en todas las células del cuerpo. Participa en procesos relacionad...
Retira la tapa inferior de la pluma para dejar a la vista el portacartuchos transparente unido a la base.
Nota si es tu primera vez: puede ir un poco dura, así que aplica algo más de fuerza si hace falta.
Desenrosca el portacartuchos.
Saca un cartucho nuevo de la caja y colócalo con cuidado en el portacartuchos.
Vuelve a acoplar el portacartuchos a la base de la pluma. Un ligero empujón y un giro lo fijan en su sitio: notarás cuándo ha quedado bien sujeto.
Enrosca la aguja con firmeza en la pluma. Comprueba que queda bien apretada.
Retira el capuchón protector grande de la aguja.
A continuación, retira el capuchón protector pequeño.
Ahora que todo está en su sitio, hay que purgar la pluma. Gira el dial de dosis de la parte superior de la pluma hasta el tope.
Después, presiona con suavidad. Notarás una ligera resistencia cuando el émbolo toque el tapón gris del fondo del cartucho. Puede que tengas que repetirlo una o dos veces.
(Esta imagen solo sirve para mostrar el émbolo: no hace falta separar el portacartuchos)
Cuando notes resistencia, pon la aguja hacia arriba y sigue presionando el dial hasta que aparezca una pequeña gota en la punta de la aguja. Así se expulsan las posibles burbujas de aire y la pluma queda lista para usar.
Vuelve a encajar con suavidad la tapa inferior de la pluma. Comprueba que todo ha quedado bien sujeto.
Gira el dial hasta el número de unidades que corresponda a tu dosis.
La frecuencia y la dosis las establece tu médico.
Limpia con una toallita con alcohol la zona de inyección que hayas elegido.
Pellizca suavemente la zona y apoya la pluma contra la piel. Presiona el dial para inyectar hasta que vuelva a su posición inicial.
Después de la inyección, vuelve a retirar la tapa inferior de la pluma.
Coloca con cuidado el capuchón protector exterior sobre la aguja. Desenrosca la aguja del portacartuchos con precaución y deséchala.
Vuelve a encajar la tapa inferior de la pluma.
Guarda la pluma en su estuche. Consérvala en el frigorífico hasta la próxima sesión: fresca, limpia y lista.
Mira la demostración completa a continuación para usar tu Longevity Pen con confianza.
Sigue con atención las instrucciones paso a paso que aparecen más arriba. Elige un espacio cómodo y tranquilo para hacer tu primera inyección con calma.
Recomendamos administrar el NAD+ por la mañana, para integrarlo con regularidad al empezar el día.
Las zonas adecuadas son el abdomen, la parte superior de los muslos o la parte superior de los brazos. Alterna las zonas de inyección con regularidad para evitar molestias.
Guarda los cartuchos en un lugar fresco y oscuro o en el frigorífico, lejos de la luz solar directa. No los congeles. Mantén tu Longevity Pen® limpio, seco y alejado de la humedad.
Algunas personas refieren una sensación de más energía, claridad mental o un ligero calor poco después de la inyección. Son sensaciones que se describen con frecuencia y suelen ser pasajeras.
Sí, el ligero tono amarillento es completamente normal y refleja la alta pureza y la formulación sin aditivos de tu NAD+. Para más información, consulta nuestro artículo del blog.
Si te saltas una dosis, continúa con tu pauta habitual en la siguiente toma prevista. No dupliques la dosis.
Sigue siempre la pauta de dosis que te hayan indicado. Si quieres ajustar la dosis, consulta antes con tu médico.
La duración del cartucho depende de tu pauta de dosis. Por lo general, un cartucho da para varias dosis. Sustitúyelo cuando esté vacío o caducado.
La mayoría de las personas refiere efectos secundarios mínimos o ninguno. En ocasiones puede aparecer un leve enrojecimiento en el punto de inyección o un rubor pasajero, que suele desaparecer rápidamente.
Lleva un registro anotando cómo evolucionan tu energía, tu estado de ánimo y tu concentración.
Acompaña el protocolo con una alimentación equilibrada, ejercicio regular, una buena hidratación y buenos hábitos de sueño.
Gestiona el estrés con mindfulness o meditación: el estrés crónico puede contribuir al agotamiento del NAD+.
Evita el consumo excesivo de alcohol, que puede reducir rápidamente los niveles de NAD+ del organismo.
Valora suplementos de apoyo, como antioxidantes y vitaminas.
Si tienes más preguntas, escribe a nuestro equipo de soporte. Estamos aquí para que tu experiencia con el Longevity Pen® sea sencilla y tranquila.