¿Qué es el NAD+?
Dónde actúa el NAD+ en las células
Energía celular
Función neuronal
Reparación cutánea
Estrés oxidativo
Eficiencia mitocondrial
Reparación tras el ejercicio
Sirtuinas y envejecimiento
Función neurológica y estado de ánimo
Tres formas en que el NAD+ actúa dentro de tus células
El NAD+ actúa a través de tres mecanismos distintos dentro de la célula. En las mitocondrias funciona como transportador de electrones en la fosforilación oxidativa, el proceso que genera ATP a partir de los nutrientes. Sin suficiente NAD+, este ciclo se ralentiza y la producción de energía celular disminuye.
El NAD+ es también el cosustrato imprescindible de las enzimas PARP, que detectan y reparan los daños en el ADN. Todas las células sufren a diario daños en el ADN por la radiación UV, el estrés oxidativo y el propio metabolismo. Las enzimas PARP consumen NAD+ para coordinar la respuesta de reparación. A medida que el daño en el ADN se acumula con la edad, la actividad de las PARP aumenta y acelera el agotamiento del NAD+ en un círculo que se retroalimenta.
El tercer mecanismo tiene que ver con las sirtuinas (SIRT1–SIRT7), una familia de proteínas que regulan el metabolismo, la inflamación y las respuestas al estrés celular. Las sirtuinas dependen del NAD+ y no pueden funcionar sin él. Cuando hay suficiente NAD+, las sirtuinas están activas y contribuyen a la salud mitocondrial, la autofagia y la contención de las señales inflamatorias. Cuando el NAD+ se agota, la actividad de las sirtuinas disminuye y estos procesos protectores se ralentizan.
El NAD+, sin complicaciones
Inserta el cartucho
Coloca sin esfuerzo el cartucho precargado de NAD+ en tu Longevity Pen®. Cada cartucho está diseñado con precisión para que el montaje sea inmediato y la cantidad sea siempre la correcta. Gracias a su diseño elegante e intuitivo, preparar la pluma lleva solo unos segundos, sin cálculos ni pasos complicados.
Microdosifica con precisión
El NAD+ se administra en microdosis precisas por vía subcutánea, bajo la piel, y se absorbe de forma gradual. Al no pasar por el sistema digestivo, el Longevity Pen® permite una absorción más directa. Solo tienes que pulsar el botón, un simple clic, y la tecnología de la pluma se encarga del resto.
Parte de tu rutina, cada día
Tanto si tienes una agenda apretada como si entrenas o simplemente te tomas un respiro, el Longevity Pen® encaja sin esfuerzo en tu rutina. Formato compacto, uso rápido y un protocolo claro que seguir con constancia.
Nuestro kit de inicio
Preguntas frecuentes
NAD+ son las siglas de nicotinamida adenina dinucleótido. Es una coenzima, es decir, una molécula que trabaja junto a las enzimas, presente en todas las células vivas. El signo más indica su forma oxidada, que es la forma activa que acepta electrones durante el metabolismo energético.
El NAD+ disminuye con la edad por varios motivos: la enzima NAMPT, responsable de producirlo, se vuelve menos activa; la enzima CD38, que degrada el NAD+, se vuelve más activa; y el daño acumulado en el ADN mantiene elevada la actividad de las enzimas PARP, que consumen NAD+ más rápido de lo que se repone. Hacia los 50 años, los niveles de NAD+ en los tejidos suelen ser un 40–60% más bajos que al inicio de la edad adulta.
El NMN (mononucleótido de nicotinamida) y el NR (ribósido de nicotinamida) son moléculas precursoras que el organismo convierte en NAD+ dentro de las células. Por vía oral, el NAD+ se descompone en el tubo digestivo antes de poder entrar en las células, y por eso los suplementos orales suelen utilizar precursores. El Longevity Pen® administra el NAD+ por vía subcutánea, sin pasar por el sistema digestivo, para una absorción más directa.
El NAD+ es esencial para la producción de energía en las mitocondrias. En su interior actúa como transportador de electrones en la fosforilación oxidativa, la cadena de reacciones que convierte los nutrientes en ATP (adenosín trifosfato), la principal moneda energética de la célula. Cuando los niveles de NAD+ bajan, el rendimiento mitocondrial disminuye y las células disponen de menos energía para todas sus funciones.
Las enzimas PARP (poli ADP-ribosa polimerasas), las primeras en responder al daño en el ADN, necesitan NAD+. Lo consumen para señalar los puntos que hay que reparar y reclutar la maquinaria de reparación. Cuando el daño en el ADN se acumula, como ocurre con la edad y con la exposición a los rayos UV, la actividad de las PARP aumenta y el NAD+ se consume más deprisa. Mantener unos niveles adecuados de NAD+ favorece la capacidad de la célula para atender esa demanda continua de reparación.
Las sirtuinas (SIRT1–SIRT7) son una familia de proteínas que regulan el metabolismo, la resistencia al estrés, la inflamación y la expresión génica. A menudo se las llama proteínas de la longevidad. Las sirtuinas dependen del NAD+: no pueden funcionar sin él como cosustrato. Cuando los niveles de NAD+ son suficientes, las sirtuinas están activas y contribuyen a la salud mitocondrial, la limpieza celular (autofagia) y la contención de la inflamación. Cuando el NAD+ se agota, su actividad disminuye.
El NAD+ es una molécula presente de forma natural en el organismo. La suplementación oral con NMN y NR se ha estudiado en varios ensayos clínicos en humanos y, en general, se tolera bien. La administración subcutánea con el Longevity Pen® no pasa por el sistema digestivo. Como con cualquier suplementación, te recomendamos consultar a un profesional sanitario antes de empezar, sobre todo si tienes algún problema de salud o tomas medicación.
La frecuencia y la dosis las establece tu médico. Cada cartucho contiene 500 mg de NAD+. La guía de uso completa viene incluida en tu kit de inicio.
Sí. El NAD+ es sensible al calor y a la luz. Guarda los cartuchos en la nevera cuando no los uses, o en el estuche de viaje incluido, con sus placas refrigerantes, cuando estés fuera de casa. Evita la exposición prolongada a temperaturas superiores a 25 °C. Bien conservados, los cartuchos mantienen toda su potencia durante su vida útil.
El NAD+ y la autofagia, el sistema de reciclaje de la célula, están conectados a través de la señalización de las sirtuinas. SIRT1, que depende del NAD+, favorece la autofagia al activar proteínas clave del proceso. Juntos, el NAD+ y la autofagia son dos caras complementarias del mantenimiento celular: el NAD+ aporta energía y repara, mientras que la autofagia elimina y recicla. Ambos disminuyen con la edad y ambos son áreas activas de investigación en longevidad.
